Inflamable (2002)

Inflamable

Video QuickTime, 57''

Ellos, desde los vestigios de una cocina cuya ventana proyecta un parque, viven un mundo de emociones expresadas en sus movimientos. A través de su lenguaje interdisciplinario, Inflamable habla de la necesidad de transcendencia, y de los deseos y sueños imposibles de los integrantes de una pareja

Un casquete masajeador capilar, un trampolín obsesivo, una bailecito hip-hop, un cuerpo que se infla, una T.V. que no funciona, un tango interrumpido, una pared cubierta por pasto hasta el techo donde se suspenden los cuerpos, son algunos de los elementos que construyen el universo de la obra.

Coreografía y Dirección:
Susana Szperling
Música original:
Alejandro Terán.
Dirección y realización de Video:
Silvina Szperling
Iluminación:
Gonzalo Córdova
Diseño de Escenografía:
Sergio Massa
Diseño de traje especial:
Maximiliano Goldschwartz
Intérpretes:
Diego Brizuela, Susana Szperling

Estrenada en el Centro Cultural Recoleta, en el marco del Festival Buenos Aires Danza Contemporánea 2000, gracias a un subsidio del propio festival.

Comentarios de Prensa:

“Inflamable como algo que se congestiona, que se hincha, que quizá flota, se suspende en el aire y abandona la zona terrestre.” “Interviene la tierra como empuje para explorar lo aéreo.” “Quebrando desde la composición la noción de perspectiva clásica, ya que su cuerpo se dobla, se contorsiona, se vuelve altamente modificable, como si su materia no fuera humana, sino una especia de resina, de sustancia maleable.”

El Cronista, Cecilia Propato.

“Originalidad en el tratamiento coreográfico-visual.”

“Los movimientos hiperkinéticos, temblorosos y convulsivos de los dos protagonistas-antagonistas van definiendo un diseño coreográfico marcado por la violencia y la desesperación de los comportamientos.”

“Szperling desarrolla una historia de frustraciones y hastío, típica de la pareja posmoderna.”

Ambito Financiero, Eduardo Vincent.

“Muy Buena.”

“...Es la danza por sí misma la que trasunta pensamientos, emociones, anhelos.”

La Nación, Silvia Gsell.